
Max Verstappen ganó el Gran Premio de Bahréin en Sepang, Malasia, y consiguió su primera victoria de la temporada 2026. El piloto de Red Bull se impuso en una carrera alterada por la lluvia intensa, fallos de software y condiciones de neumáticos que cambiaron con rapidez. George Russell, que necesitaba un buen resultado para mantener sus opciones en el campeonato, abandonó al final por un problema técnico.
Casi 90 minutos de retrasos
La salida se retrasó 40 minutos debido a un fuerte aguacero. Después de la vuelta de formación, la carrera fue detenida con bandera roja cuando varios monoplazas, incluidos los de Verstappen y Lewis Hamilton, sufrieron fallos de software que dejaron sin respuesta efectiva la aceleración. La interrupción añadió otros 53 minutos.
En conjunto, el retraso se acercó a la hora y media. La pista, además, siguió cambiando durante la carrera, lo que convirtió la gestión de los sistemas y los neumáticos en un factor tan importante como la velocidad pura.
Verstappen aprovechó el caos
Kimi Antonelli y George Russell se colocaron inicialmente por delante con neumáticos intermedios. Verstappen empezó pronto su remontada: en la sexta vuelta adelantó a Russell en la curva 4 y comenzó a presionar al líder Antonelli.
La situación volvió a cambiar en la novena vuelta, cuando Valtteri Bottas perdió el control en la curva 13 y acabó en la grava. El incidente provocó un periodo de coche de seguridad y modificó las estrategias: a medida que se secaba el asfalto, los neumáticos lisos pasaron a ser más rápidos.
En la resalida, Verstappen superó a Antonelli en la primera curva y tomó el liderato. Russell también adelantó a su compañero de Mercedes, pero la posición favorable del equipo no duró.
Otro golpe para Russell
En la parte final, Russell abandonó por un fallo técnico. Los informes disponibles no especifican qué componente falló, pero el abandono empeoró sus perspectivas en la lucha por el título. Los materiales disponibles tampoco incluyen los puntos ni la clasificación actualizada del campeonato.
Verstappen mantuvo el primer puesto hasta la meta. Su primera victoria del año no fue solo una consecuencia del ritmo de Red Bull: también reflejó la capacidad del equipo para superar la lluvia, los problemas de software, el reinicio tras el coche de seguridad y el cambio entre tipos de neumáticos.
Para Mercedes, una carrera que había comenzado con ambos pilotos en una posición competitiva terminó como una oportunidad perdida. Russell no terminó y Antonelli perdió el liderato en la resalida. Verstappen, en cambio, convirtió una carrera imprevisible en el resultado que Red Bull necesitaba.







